Por Lina Castro
Jang Hang-jun, director, actor y guionista coreano, famoso por Break Out
(2002), Spring Breeze (2003), Who are you? (2013) nos ofrece un thriller
psicológico, cargado de giros argumentales, algunos bastante predecibles, que a
lo largo de 109 minutos mezcla el presente, los flashbacks y los sueños del
protagonista.
Forgotten es un abrebocas de cómo tomar la justicia por nuestras propias manos que,
haciendo honor a las famosas venganzas asiáticas, sigue a Jin-Seok,
protagonizado por Ha-Neul Kang, un adolescente que ve cómo su hermano mayor,
Yoo-Seok, es secuestrado, y aparece 19 días después, actuando de manera extraña
y sin recordar nada de su cautiverio.
El guión, también a cargo de Jang Hang-jun, sin someterlos a spoilers,
maneja cierta similitud con Coraline, Memento, La isla
siniestra, Sospechosos Habituales, Old Boy, Dos
hermanas y el capítulo de Black Mirror: “White Bear”, principalmente
por cómo juega con nuestra mente, la mayoría de las anteriores, con el uso de
secuencias no lineales. Sin embargo, la trama se vuelve inverosímil en la
mitad del segundo acto, y parece más una unión innecesaria de historias, que no
nos deja más que un interrogante, nada trascendental.
La fotografía, por lo menos en los dos primeros actos de la película, se
destaca por el uso de colores cálidos del estilo de The Fantastic Mr Fox
de Wes Anderson y, al igual que en Martyrs (2008), Get Out (2017),
Haunted Mansion, emplea un tipo de iluminación cálida con sombras poco
marcadas para generarle al espectador una cercanía con su realidad: calmada y
cotidiana, teniendo el elemento de sorpresa a su favor.
Por otro lado, el espectador invisible presente en la narrativa, pero sin
ningún tipo de interacción con los personajes, provoca una sensación de
voyeurismo, dando la idea de que la audiencia vigila cada movimiento de los
personajes, sin que estos se den cuenta. Esta sensación se magnifica debido a
que, en la mayoría de los encuadres, por lo menos ⅓ de los mismos, es ocupado
por obstáculos, principalmente puertas. Así mismo, maneja un montaje tonal, que
permite crear una atmósfera inquietante y sentir al ritmo de los personajes.
Sin embargo, Forgotten es una de
las película asiáticas más destacable de Netflix, que logra sacarnos de los
productos a los que estamos acostumbrados por la cantidad de detalles que
contiene, aunque se siente la ausencia de cabos sueltos para que permanezca en
la mente de los espectadores. No obstante, no es una pérdida de tiempo, logra
enganchar desde los primeros minutos, pero toca temas como suicidios,
asesinatos y secuestros, por lo que no es recomendable para menores de 18
años. Rescato la musicalización que se emplea porque no predispone al
espectador y permite pequeños sobresaltos, aunque si lo que esperamos es no
dormir, esta no es nuestra película.
Comentarios
Publicar un comentario