Dos enamorados de la noche sin rumbo alguno juntados por el destino Caminan a la luz de la Luna dejando atrás toda ley que implique separar sus corazones Bien saben que es prohibido, pero el amor los consume y las estrellas son testigo de su pasión Huir de los problemas no suele ser una gran solución, pero para estos enamorados fue la mejor decisión Bajo de un roble en el gran bosque se demuestran su amor Justo momento, con la persona adecuada Recostada en su pecho oye su corazon latir mientras el le confieza todo lo que le hace sentir Al amanecer ella ya no esta solo podrá recordarla lo bueno dura poco y el amor nunca es eterno. Lina Castro
La libertad que encuentro al escribir es la única que me libera...