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Mostrando entradas de noviembre, 2017

Una nueva epidemia

Miles de personas en todo el mundo fueron o están siendo víctimas del   ataque cibernético más grande del siglo. Se frenaron hospitales, telecomunicaciones, ministerios públicos, bancos, universidades y empresas de todo tipo,   un hecho que parece    sacado   de un capítulo de   la   serie   de televisión   británica   Black   Mirror . Y es que, en los últimos días, se han registrado más de 150  países    afectados por un ransomware   o secuestro de información,  conocido como WannaCry ,   en el que se   pide   a   cambio el pago de US$300 en la   moneda   virtual bitcoin, para   permitir de nuevo el   acceso y la   descodificación de los computadores.   Por supuesto, ante  tan eminente riesgo informático, no podían faltar las numerosas acusaciones entre países.  Aún desconocemos  quien anda detrás del virus, pero ¿cómo es posible que ...

Cuidado con quien llama a la puerta

Era de madrugada, apenas iban a dar las 2 a.m. en mi reloj, y aún no se veía rastro alguno del sol. Conducía desde el sur sobre la Carrera 30, a la espera de hacer en el camino una última carrera para regresar a casa. Pero, estaba cansado, había prestado el servicio desde las 6am del día anterior y ni habiendo tomado tres tintos cargados el sueño se iba. La vida de un taxista es ajetreada, afortunadamente el carro es mío y no tengo que atravesar la ciudad para entregarle dinero al dueño y quedarme, a duras penas, con los billetes que sobran de la gasolina. Día a día me levanto antes de  las 6 am, me baño, me visto y salgo en el taxi, sin desayunar porque por las mañanas se consigue mucho trabajo e intento aprovechar al máximo esas horas. Más o menos a las 8 am me da hambre y por el camino estoy pendiente por si veo un  “desayunadero”, lo mismo hago a la hora del almuerzo, deteniéndome en algún restaurante casero y  para la cena, me conformo con comida rápida, eso sí...

¿Ser soltera es un problema?

Dilema en la adopción internacional Por Lina Maria Castro Antes de pisar suelo dominicano, Mónica Buitrago, una joven arquitecta bogotana, no pensó que aceptar ser instructora de voluntariados internacionales le traería un cambio en su proyecto de vida.  A sus 29 años, y a punto de graduarse de una maestría en arquitectura sostenible, encontró el amor en un pequeño niño de 7 años. Ahora, se encuentra en medio de un debate, no solo personal, sino también legal para adoptarlo. Tomo un Transmilenio para ir a reunirme con  Mónica, después de que me postergara varias citas por falta de tiempo.  La llamo al apartamento porque no tiene celular y le aviso que voy en camino. Después de media hora, llego a su edificio en el barrio Mirandela. Mónica mide un poco más de metro sesenta, es delgada y tiene la piel blanca, llena de manchas, seguramente producidas por el sol. A primera impresión parece una mujer sencilla. Aunque lleva su cabello recogido en una especie...